En Nomacorc, estamos convencidos de que cada variedad de vino o cada método de vinificación requiere un tipo de tapón diferente, adaptado a sus características. Por ello, nos esforzamos en personalizar los tapones para garantizar que cada vino envejece exactamente del modo previsto por el vinicultor. Y, como pensamos que la transferencia de oxígeno a través del tapón desempeña un papel fundamental en la evolución del vino, hemos invertido fuertemente en la investigación química posterior al embotellado del vino. De este modo, seguimos siendo los líderes indiscutibles en el desarrollo de tapones innovadores que han logrado acabar con los quebraderos de cabeza de los vinicultores de todo el mundo.
La gestión de la transferencia de oxígeno al vino durante su proceso de elaboración, incluida la selección del tapón más adecuado, reviste una importancia crucial. Por ejemplo, los vinos blancos más ligeros son más propensos a la oxidación, por lo que necesitan un tapón que minimice la entrada de oxígeno. Mientras que un vino tinto con cuerpo necesita cierta cantidad de oxígeno para alcanzar toda su intensidad. En este caso, se requiere un tapón más permeable.
